En el circo confluyen diferentes disciplinas donde se desarrolla la conciencia corporal, la creatividad, la constancia y la capacidad de superación, aumentando la autoestima y favoreciendo el desarrollo de las capacidades potenciales de la personalidad del alumno/a.

Se pueden hacer malabares con multitud de objetos. Hay infinidad de combinaciones mezclando trucos y ejercicios. A través del juego, el/la alumno/a trabajará sus habilidades motrices, desarrollando su capacidad de concentración, coordinación, reflejos, constancia, paciencia y perseverancia; enfrentándose a retos que aumentarán su autoestima.

El equilibrio es parte de nuestra vida cotidiana. Aprender a sentirlo y jugarlo es una maravillosa manera de disfrutar de nuestro cuerpo y entenderlo mejor. Mediante ejercicios educativos, los/as alumnos/as aprenderán a sentir su equilibrio interno, conociendo sus capacidades y proponiéndose nuevos desafíos.

Las acrobacias estimulan el conocimiento del propio cuerpo, así como la coordinación y la agilidad del alumno/a. Potencian al máximo la soltura, la rapidez y el aprendizaje de competencias vinculadas con la exhibición. El Acrosport fomenta la creatividad, dando rienda suelta a la imaginación, y permite crear figuras y coreografías en equipo.

Los movimientos para hacer las figuras crean una especie de danza que requiere concentración y despierta sensaciones que estimulan la imaginación y la conciencia corporal.

El teatro siempre ha tenido un papel muy importante en el circo. El/la payaso/a navega por las emociones, invitándonos a ser nosotros mismos, utilizando la risa como medio de expresión y de autocomprensión. Mediante el juego y ejercicios de improvisación, los/as alumnos/as tendrán la oportunidad de sacar el payaso/a que llevan dentro, disfrutando siempre de la risa como hilo conductor.